Si estás buscando un SUV premium, cómodo, potente y con ese “algo” especial que siempre ha tenido Mercedes, el Mercedes GLC 300 de segunda mano es una opción que merece mucha atención. No hablamos solo de estética o de marca, hablamos de calidad de construcción, confort de marcha y motores que, bien cuidados, duran muchos años.
Eso sí, como pasa con cualquier coche premium de ocasión, hay una verdad que no cambia: no todas las unidades están igual. Y ahí es donde entra Check The Car, que se encarga de revisar el coche a fondo antes de que tú pongas un euro encima de la mesa.
Vamos a resolver las dudas más habituales 👇
¿Cuánto cuesta una Mercedes GLC 300 de segunda mano?
El precio de una Mercedes GLC 300 de segunda mano puede variar bastante según el año, el tipo de motor (gasolina o diésel), el acabado y, sobre todo, el estado real del coche.
De forma orientativa en 2026:
- Unidades más antiguas: desde 18.000 – 22.000 €
- Modelos más recientes o bien equipados: entre 25.000 – 35.000 €
- Versiones Coupé o AMG pueden subir aún más
Ojo: dos GLC 300 con el mismo precio pueden no valer lo mismo. Uno puede necesitar neumáticos, frenos, mantenimiento caro a corto plazo… y otro no. Con una revisión de Check The Car sabes exactamente en qué estado está y si el precio es justo o no.
¿Qué motor tiene la Mercedes GLC 300?
El GLC 300 suele montar motores potentes y refinados, tanto en gasolina como en diésel, dependiendo del mercado y el año. No es un coche pensado para ahorrar cada gota de combustible, sino para ofrecer suavidad, empuje y confort.
En general:
- Motores de 4 cilindros turbo en versiones más modernas
- En generaciones anteriores y otros modelos Mercedes, también se encuentran motores grandes y muy robustos, como se menciona en el vídeo de Check The Car
En el vídeo se refleja muy bien esa filosofía de “Mercedes de antes”: motor grande, caja de cambios robusta y pensada para durar, no solo para cumplir cifras de consumo.
👉 En una revisión de Check The Car se comprueba:
- Estado real del motor
- Funcionamiento de la caja automática
- Diagnosis electrónica
- Prueba dinámica para detectar ruidos, vibraciones o tirones
¿Se considera el GLC un SUV de lujo?
Sí, sin duda. El Mercedes GLC está claramente dentro del segmento de SUV de lujo. Y se nota en varios aspectos:
Interior Mercedes-Benz GLC 300
El interior del Mercedes-Benz GLC 300 es uno de sus puntos fuertes:
- Asientos muy cómodos, incluso en plazas traseras
- Buena postura de conducción (ideal para gente alta)
- Materiales de calidad y buen aislamiento
- Sensación de coche “para viajar kilómetros sin cansarte”
En el vídeo se menciona algo clave: estos coches estaban pensados para durar, con acabados cuidados y una sensación de solidez que todavía hoy se nota.

Mercedes GLC 300 Coupé vs AMG: ¿Qué cambia?
GLC 300 Coupé
- Diseño más deportivo
- Línea más baja y estética más agresiva
- Algo menos práctico, pero muy atractivo
GLC 300 AMG
- Acabados más deportivos
- Suspensiones más firmes
- Estética y sensaciones más dinámicas

En ambos casos, la revisión es todavía más importante, porque suelen haber tenido una conducción más exigente. Check The Car revisa especialmente:
- Suspensiones
- Frenos
- Estado de neumáticos
- Desgaste coherente con los kilómetros

¿Cuál es el problema del motor en el GLC 300?
Aquí conviene ser claros: el GLC 300 no tiene un “problema crónico” único, pero sí hay aspectos a vigilar en segunda mano:
- Mantenimiento irregular en motores turbo
- Uso urbano excesivo sin cuidados adecuados
- Desgaste en cajas automáticas si no se han mantenido bien
- Pequeños fallos electrónicos (habitual en marcas premium)
En el vídeo de Tik Tok se destaca algo muy importante:
👉 Un coche con muchos kilómetros no es malo si está bien cuidado.
La unidad revisada tenía 208.000 km, y estaba en un estado técnico excelente. Incluso las telas de araña en bajos y motor se interpretan como algo positivo: indican que el coche no ha sido manipulado ni “maquillado”, y que los kilómetros son reales.
Eso es experiencia de revisión real, no teoría.
¿Merece la pena la Mercedes GLC 300 de segunda mano?
Sí, merece mucho la pena. Es un SUV de lujo cómodo, potente y con una calidad que, bien cuidada, puede durar muchísimos kilómetros. Como se dice en el vídeo:
“Estos son coches de verdad”.
Pero la clave está en dar con la unidad correcta. Y eso solo se consigue con una revisión profesional previa.
Antes de comprar tu Mercedes GLC 300 de segunda mano, revisa con profesionales y compra con cabeza.
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FAQ | Mercedes GLC 300 de Segunda Mano (2026) – Revisión profesional con Check The Car
El precio de una Mercedes GLC 300 de segunda mano en 2026 puede variar muchísimo según año, versión (Coupé/AMG), kilómetros y estado real. Puedes ver unidades desde rangos “de entrada” hasta opciones muy caras por equipamiento, mantenimiento impecable o poca disponibilidad.
El punto clave es que el precio del anuncio no siempre incluye lo que viene detrás: neumáticos, frenos, mantenimiento grande, electrónica o detalles de carrocería. Dos coches con el mismo precio pueden ser dos mundos.
Por eso lo más inteligente es revisar antes de pagar. Check The Car te hace una inspección completa y te dice si ese precio tiene sentido (y cuánto te costaría dejarlo perfecto).
La Mercedes GLC 300 suele montar motores potentes y refinados (según año y mercado), generalmente turboalimentados, pensados para una conducción suave y con buena respuesta. Es un coche más de confort y calidad de marcha que de ir mirando consumos.
En segunda mano, lo importante no es “qué motor trae”, sino cómo está ese motor: mantenimientos, ruidos, tirones, fugas, temperatura, y cómo trabaja con la caja automática en el día a día.
Check The Car revisa ese conjunto motor-caja con diagnosis y prueba dinámica, para que no compres a ciegas.
Sí, el Mercedes GLC se considera un SUV de lujo por acabados, aislamiento, comodidad y sensación premium general. Se nota especialmente en viajes largos: postura de conducción cómoda, buen confort y un interior muy “Mercedes”.
Pero ojo: en segunda mano el lujo se nota si todo funciona como debe. Un GLC con pantallas fallando, botones que no responden o desgaste incoherente pierde toda la gracia.
Para evitar sorpresas, lo ideal es revisar con Check The Car, que comprueba interior, electrónica y estado real antes de comprar.
Más que “un problema único”, lo que suele aparecer en segunda mano son señales de mantenimiento irregular: servicios estirados, aceites fuera de tiempo, o descuidos típicos en coches con mucha tecnología y mecánicas turbo.
También hay que vigilar cómo trabaja la caja automática, si hay tirones, cambios raros, vibraciones, o fallos electrónicos que afecten al funcionamiento. A veces el coche “parece perfecto” parado, pero en carretera canta.
Con Check The Car lo detectas antes de comprar gracias a diagnosis + prueba dinámica y un informe claro para decidir.
El interior del Mercedes-Benz GLC 300 suele ser un punto fuerte: comodidad, sensación premium y un habitáculo muy agradable para viajar. En versiones bien cuidadas, se nota ese extra de calidad que mucha gente busca.
Eso sí, en segunda mano hay que mirar más allá de “se ve bonito”: comprobar desgaste real de asientos, volante, mandos, y sobre todo que la electrónica funcione (clima, pantallas, ayudas, sensores, etc.).
Check The Car revisa todo eso y verifica si el interior está acorde a los kilómetros y al precio que te piden.
El GLC 300 Coupé es para quien prioriza diseño y estética más deportiva. Visualmente llama mucho la atención, y si encuentras una buena unidad, es un cochazo para disfrutarlo.
Pero precisamente por ese enfoque, muchas unidades han tenido un uso más “alegre”, y ahí hay que revisar frenos, suspensiones, neumáticos y posibles golpes o repintados.
Para comprar tranquilo, lo ideal es revisar con Check The Car antes de firmar.
El GLC 300 AMG suele venir con estética y componentes más deportivos. Eso mola, pero también significa que los consumibles (neumáticos, frenos) y ciertos desgastes pueden aparecer antes, sobre todo si se le ha dado caña.
Aquí es clave revisar que no haya vibraciones, ruidos en suspensión, frenos fatigados, ni fallos en electrónica o ayudas a la conducción. Y, por supuesto, comprobar historial y coherencia de kilómetros.
Check The Car lo revisa a fondo y te dice exactamente en qué estado está (y cuánto cuesta dejarlo perfecto) antes de comprar.
Se revisa el coche de forma completa: motor, caja, electrónica, frenos, suspensiones, bajos, neumáticos, posibles fugas, golpes y repintados. No es una mirada rápida: es una inspección pensada para comprar con seguridad.
Además, se hace diagnosis electrónica y prueba dinámica, porque muchos fallos aparecen cuando el coche rueda (tirones, vibraciones, errores, temperaturas, comportamiento de la caja, etc.).
Al final te llevas un informe claro para decidir: comprar, negociar o salir corriendo. Reserva tu revisión en https://checkthecar.es/.


